Recomendaciones para el uso de antibióticos.

Nuestro país es uno de los que mayor consumo de antibióticos tiene de Occidente. Un dato que habla muy mal de los hábitos que tenemos a la hora de usar y recurrir a este excepcional medicamento que supuso un extraordinario avance científico allá por 1928 cuando Alenxander Flemming descubrió la penicilina. En España alrededor del 30 por ciento se obtiene sin recetas o procedentes de restos de tratamientos antibióticos previos que se guardan en casa, por lo que el índice de automedicación con estos fármacos es uno de los más altos, lo cual da al traste con sus efectos curativos.

Este medicamento combate las infecciones causadas por bacterias, destruyéndolas o impidiendo su crecimiento. Sin embargo, su alto consumo se debe a que se tratan también con ellos infecciones causadas por virus, que no requieren ni responden a los antibióticos, como los catarros, las infecciones respiratorias, o incluso casos de otitis o faringitis.

Este mal uso supone una irresponsabilidad contraproducente para nuestra salud, ya que tomar antibióticos sin necesitarlos complica la curación cuando el paciente los necesita realmente, además de que somete a la persona a riesgos innecesarios, como reacciones alérgicas o alteraciones en la flora intestinal entre otros efectos negativos.

Fruto de esta conducta errónea, en la actualidad estos medicamentos están disminuyendo su eficacia porque las bacterias se están volviendo resistentes a su efecto. Aquí os presentamos unos consejos para el uso prudente de antibióticos del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos:

  1. En caso de padecer una infección se debe acudir siempre al médico, pues es el profesional que le indicará si la enfermedad está producida por una bacteria y le prescribirá el antibiótico adecuado para tratar la infección.
  1. Tener en cuenta que enfermedades como la gripe y ciertas infecciones de garganta son producidas por virus y el uso de antibióticos no es eficaz.
  1. Es muy importante realizar el tratamiento completo, aunque se note mejoría. Si se interrumpe el tratamiento de forma prematura, se corre el riesgo de que la bacteria patógena vuelva a crecer y a multiplicarse, produciendo una infección aún más grave.
  1. La duración del tratamiento vendrá determinada en la receta médica. Por lo general, la mayoría de los tratamientos duran entre 5 y 10 días.
  1. Es esencial tomar la cantidad correcta de medicamento y cada dosis a la hora adecuada.
  1. Los antibióticos son fármacos seguros, aunque como todo medicamento pueden producir reacciones adversas. La alergia es uno de los efectos adversos más conocidos, aunque no de los más frecuentes. El paciente debe estar informado si es alérgico y llevar siempre consigo una tarjeta o medalla que lo indique.
  1. Otros efectos adversos se producen por la destrucción, además de las bacterias patógenas, de bacterias beneficiosas que se encuentran formando parte de la flora intestinal. Esto puede ocasionar dolor de estómago, diarrea, infecciones vaginales y otros problemas.
Los artículos aquí publicados son redactados por el Dpto. de Comunicación y Social Media de Cecofar.

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